Sobre FranklinCovey
Con sede en Salt Lake City, FranklinCovey ofrece soluciones de capacitación de clase mundial para personas y organizaciones en más de 160 países.
¿Has leído alguna vez el libro Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva? Si es así, seguro conoces al autor, Stephen Covey, uno de los cofundadores de FranklinCovey que fundó la empresa en 1997.
25 años después, FranklinCovey sigue desarrollando cursos interactivos basados en el libro y en otros sistemas comprobados para mejorar el rendimiento organizacional. La empresa se ha convertido en un socio de confianza para clientes de todo el mundo que quieren mejorar las habilidades de su equipo para lograr resultados empresariales tangibles.
Y como todos sabemos, la localización suele ser la clave del éxito si quieres lograr esos resultados para clientes en mercados extranjeros. Naturalmente, ese también es el caso de FranklinCovey a medida que crece a nivel global.

En busca de la excelencia en las soluciones de aprendizaje localizadas.
Con el compromiso de potenciar la grandeza, FranklinCovey busca reflejar esa grandeza en todo lo que hace. Esa mentalidad también se refleja en sus cursos, que traducen a más de 20 idiomas.
“Tuvimos que poner mucho esfuerzo en los cursos interactivos que tenemos. La excelencia era imprescindible.”
Para una empresa que enseña eficiencia a otros, eso también significaba que sus procesos de localización debían estar a la altura.
Y está claro que gastar decenas de miles de dólares al año en un software que complica tu flujo de trabajo y no responde a tus necesidades no es nada eficiente.
Por suerte, todo eso cambió cuando el equipo de FranklinCovey encontró Redokun.
Hablamos con Danilo Mantilla, coordinador internacional de proyectos de FranklinCovey, para saber cómo Redokun ayudó a su equipo a simplificar su flujo de trabajo de traducción para mejorar la productividad.
Problema
Software complicado, retrasos y gastos elevados con pocos resultados.

Los miembros del equipo de FranklinCovey ya conocían los sistemas de gestión de traducciones, pero la herramienta que usaban antes de Redokun dejaba mucho que desear.
Para empezar, no era compatible con XLIFF, el principal formato de archivo que usaban para sus cursos interactivos.
Danilo nos cuenta que a menudo tardaba entre 10 y 15 minutos solo en averiguar qué hacer al subir el archivo original al sistema. Era un proceso agotador que implicaba abrir muchas carpetas y documentos de proyectos, subir subtítulos y emparejar varios archivos.
“Fue tan largo que ni siquiera lo recuerdo. Ni siquiera quiero esforzarme en recordarlo. Pero a veces me tomaba 10, 15 minutos solo para averiguarlo.”
Luego, cuando tenía problemas con ciertos pasos del proceso, el soporte al cliente era lento e impersonal. Cuando respondían, no le daban las respuestas que necesitaba.
“Contactábamos con soporte y recibíamos una respuesta en el plazo de una semana. Y no era la respuesta que necesitábamos; además, solo respondían por correo electrónico.”
Eso suponía esperar otra semana para recibir la respuesta correcta del soporte. En total, dos semanas de estrés solo por una respuesta sencilla, mientras todas sus tareas de traducción se acumulaban.
Danilo nos cuenta que, aunque el software anterior tenía muchas funcionalidades, no todas eran útiles. De hecho, solo recargaba la interfaz y hacía que la herramienta fuera difícil de entender, así que era difícil justificar el precio.
“Era como treinta y tantos mil dólares al año por algo que tiene todas las funcionalidades que realmente no necesitamos.”
El precio resultaba aún más elevado al tener en cuenta el largo período de adaptación necesario para que todos los miembros del equipo aprendieran a usar la herramienta.
El tiempo invertido en aprender a usar una herramienta puede valer la pena si te da resultados. Pero cuando tienes muchas tareas pendientes y no tienes tiempo para enseñarles a los miembros del equipo de todo el mundo qué botones pulsar, es mejor encontrar una solución que puedas aprender a usar sin tardar una eternidad.
Así que, cuando la herramienta tampoco les daba resultados, Danilo tuvo claro que necesitaban buscar un software alternativo que se adaptara mejor a sus necesidades.
Esa búsqueda los llevó a Redokun.
Solución
Semanas ahorradas, un soporte ágil y una excelente experiencia de usuario.

Después de evaluar distintos programas de traducción, la experiencia de usuario de Redokun convenció a Danilo y a su equipo. Redokun les dio la mayoría de las funcionalidades que necesitaban sin nada del desorden que habían visto en otras herramientas. Por supuesto, el soporte para archivos XLIFF fue otro punto a favor.
Danilo nos cuenta que, al final, “la posibilidad de añadir funcionalidades específicas en el futuro valía más la pena que tener que lidiar con una interfaz terrible.”
“Su experiencia de usuario es extraordinaria. Nadie ofrecía una experiencia de usuario como la de ustedes. Es como si ustedes hubieran quitado tanto desorden. Hay mil funcionalidades, y a veces lo simple es mejor.”
Como Redokun era tan fácil de usar desde el principio, a Danilo y a su equipo no les costó mucho aprender a trabajar con la solución. Al asignar tareas, solo hacían falta unos clics para subir archivos, invitar a los lingüistas y hacer que empezaran a traducir de inmediato.
“En Redokun, entras, haces clic y ya estás ahí. Eso es lo que más me gusta de la herramienta.”
La rapidez con la que pudieron incorporar la solución a su flujo de trabajo hizo que no tardaran mucho en ver resultados. Como el equipo podía trabajar de manera más eficiente que nunca antes, la empresa ahorró tiempo y dinero.
No solo en el gasto en la herramienta, sino también en los costos de oportunidad, ya que ahora el equipo podía adelantar el trabajo y las entregas de los proyectos. Después de empezar a usar Redokun, pudieron completar tareas que antes les tomaban varias semanas en solo unos días.
“Cambió nuestros procesos demasiado rápido; son mucho más eficientes que antes. Así que no solo estamos ahorrando dinero, también estamos acortando los plazos. Y lo que antes nos tomaba tres semanas ahora nos toma una semana o solo unos días.”
Otro factor fue la rapidez del soporte al cliente. A pesar de que el equipo de Redokun era pequeño, Danilo y sus compañeros quedaron impresionados por la rapidez de las respuestas y la frecuencia con la que les informaban del estado de cualquier problema que surgiera.
Aunque algunas cosas no pudieran resolverse de inmediato, les tranquilizaba saber que el equipo de Redokun estaba pendiente de ellas.
“Recuerdo algunas veces en las que dijiste: ‘Déjame revisar esto; estoy pendiente de ello’. Esa rapidez es probablemente lo que nos da la tranquilidad de que si hay un problema, ustedes lo van a solucionar.”
Si la facilidad de uso y la sencillez de la herramienta los convencieron al principio, el aumento de la productividad en las traducciones y la atención del soporte hicieron que se quedaran.
Porque el equipo de FranklinCovey no solo ahorró miles de dólares y semanas en los plazos, sino que también vio que sus opiniones se escuchaban, en lugar de ser solo otro correo en una bandeja de entrada.
“Siento que se merecen un 10 por estar tan atentos a todo lo que nos cuesta. Sabemos que nos escuchan y eso es lo que más nos gusta.”
Si quieres ver cómo Redokun puede ayudar a tu equipo a transformar su productividad con un proceso de traducción simple, ¡pide una demo gratis ahora!




